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¿Dónde están las mujeres periodistas en los medios?

Redacciones ahogadas en niebla de tabaco y petacas de whisky en las cajoneras. Corbatas ajustadas y dedos golpeteando las Olivetti. El jefe de turno ajustándose el cinturón. El cine de Hollywood nos ha dejado imágenes románticas en blanco y negro que no están muy lejos de nuestros tiempos. Y es que el oficio periodístico sigue cargado del privilegio masculino.

Las periodistas atravesamos una doble desigualdad: por mujeres y por periodistas.

 

Formarse y especializarse “por amor al arte”

Si nos detenemos a mirar quiénes están trabajando con temas de género en los medios de comunicación, no es difícil asumir que la mayoría son mujeres. Incluso se habla de militancia periodística: las compañeras dan batalla desde sus lugares para poder incluir esos temas en sus lugares de trabajo. Y se habla de militancia porque a casi ninguna de ellas se le reconoce la especificidad de de esa formación.

Quienes incorporamos este enfoque en nuestro día a día debimos formarnos previamente en manera paralela a periodismo, ya que las Universidades y Escuelas de comunicación ofrecen como mucho un curso optativo sobre feminismo y género -o bien queda en manos de cada profesor/a si quiere llevarla al aula. Pero esta formación no se nos reconoce, pareciera que es por amor al arte. En general, no recibimos una remuneración específica por aportar estas herramientas. Y así, invisibilizan nuestros saberes.

Isabel Muntané es una periodista que lucha por cambiar los medios de comunicación desde la codirección del Máster de Género y Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. “Tenemos que decir que han cambiado y que han mejorado muchísimo en estos últimos años. Pero aún se continúa haciendo un periodismo sexista. Pero claro, sin formación, sin sensibilización, sin recursos es difícil.  Cada vez más en los medios, en los gabinetes de comunicación y en las grandes ONG se están buscando periodistas con formación feminista porque se ve la necesidad. Al Master nos han pedido profesionales en varias ocasiones. Se tiene que empezar a visibilizar que estos estudios y formaciones son un valor añadido”.

 

¿Estamos en los cargos de poder?

De acuerdo al Informe Anual de la Profesión Periodística de la APM del 2018, el 73% de los cargos directivos en los medios de comunicación eran de hombres y un 27% de mujeres. En ese mismo estudio se concluía que dos terceras partes de periodistas en paro eran mujeres.

¿A qué se debe esto? Por un lado, la precariedad laboral y la brecha salarial. Muchas mujeres periodistas se ven obligadas a ejercer media jornada para poder organizarse en las tareas de cuidado que la sociedad nos asigna. Toda posibilidad de ascenso o aumento salarial es reducida a causa de esto, del presentismo y de la preferencia por la libre disposición.

Estas violencias se fundamentan a partir de construcciones sociales de género y discriminaciones a las que tradicionalmente han estado sujetas las mujeres y las diversidades. Desde el asesinato -especialmente en países latinoamericanos- y la violencia sexual, incluido el abuso de poder, amenazas, intimidación y acoso (especialmente en las redes sociales). Se perpetúa desde distintos actores, ya sea colegas, fuentes de información y funcionarios del Estado -en la calle, el lugar de trabajo o instituciones estatales.

 

La opinión (no) es nuestra

Desde el 1 de julio de 2016 durante todo un año, el colectivo On son les dones monitorizaron en 21 medios catalanes las opiniones de las mujeres. Leyeron diarios en papel y digitales, escucharon tertulias en la radio y en la televisión para registrar datos cuantitativos irrefutables. ¿Qué querían ver? Cuántas mujeres escribían artículos de opinión y participaban como tertulianas en esos espacios.

Los resultados no sorprendieron. El periodismo de opinión es uno de los ámbitos más masculinizados dentro de la profesión. En el primer reporte, concluyeron que en ese período analizado:

 

  • El 77% de los artículos de opinión publicados en los cuatro rotativos de alcance nacional fueron firmados por hombres.
  • En los medios digitales más leídos más del 70% de las opiniones publicadas eran de hombres.
  • En las tertulias de la radio pública hubo entre 6 y 7 opinadores hombres de cada diez personas. En la radio privada los tertulianos hombres eran 3 de cada 4.
  • En las tertulias de actualidad de la televisión pública, no hubo ningún mes donde los debates fueran mitad exacta de hombres y mujeres. En las televisiones privadas las mujeres no pasaron, habitualmente, de ocupar una cuarta parte de la mesa.

 

Sumando las opiniones expresadas en esos medios por articulistas y tertulianas durante todo un año, desde On Son les dones documentaron que “ las opiniones de la mitad de la población no llegan a ocupar ni una cuarta parte de los espacios de opinión de los medios”.

La situación no es mucho mejor a nivel nacional. Tenemos otra valiosa herramienta para cuantificar: el II Informe ColumnistAs, elaborado por Planner Media, sobre la presencia de la mujer en el periodismo de opinión en 2018 en España. Analizaron 3000 piezas de 26 medios de comunicación durante 30 días en enero de ese año.

¿El resultado? El 79% de las firmas fueron masculinas (todos periódicos en sus versiones digitales). Solo una de cada cinco columnas y tribunas de opinión fueron firmadas por mujeres. La política era la temática por excelencia sobre la que más se escribió, pero solo el 19% de esas piezas correspondían a mujeres.

“Nosotras decimos que gracias a On son les dones se ha instalado el vicio de contar. Porque si te fijas, luego de nosotras ha empezado a salir: dónde están las mujeres en la música, dónde están las mujeres en el teatro. Creo que gracias al grupo ha sido una manera de visibilizar que faltan mujeres en muchos espacios. Esto es bueno, es positivo, más allá de On son les dones. Se ha creado una conciencia, se ha visibilizado una cosa contra la que no se puede refutar porque son números. No nos hemos centrado en un análisis cualitativo”, explica la periodista Isabel Muntané sobre los medios de comunicación de Cataluña.

 

De Chicas Poderosas y redes periodistas

Por suerte, existen cada vez más redes de periodistas con visión de género en muchos países y regiones. Ellas están ocupando espacios para visibilizar y denunciar las desigualdades, en esta época de ruptura con el pensamiento patriarcal hegemónico.

La periodista Carola Solé, por ejemplo, participa del proyecto Chicas Poderosas en España: un espacio de encuentro para debatir y compartir sobre la actualidad de la profesión y el papel las mujeres. Se trata de un movimiento global que surgió en 2013 en California y que se ha expandido a lo largo de trece países.

Tras desarrollarse por toda América Latina, Chicas Poderosas llegó a España en noviembre/diciembre del 2018. Esta iniciativa es un claro ejemplo de cómo contribuir al empoderamiento de las mujeres periodistas -no solo para alcanzar liderazgos sino también para crear emprendimientos y proyectos a partir del uso de las tecnologías. Una red colaborativa para compartir conocimientos y vivencias.

Carola explica que “estamos mejorando poco a poco y cada vez hay una mayor unión. Un tiempo atrás quizás era una sola compañera luchando contra su director o editor; ahora hay una conciencia de todas de que tenemos que trabajar en igualdad de condiciones: desde salarios al trato que recibimos, a los encargos que nos hacen y hasta  los temas que tratamos. Chicas Poderosas es un espacio para reflexionar, para hacer comunidad, para tratar de formarnos y para hablar en voz alta cosas que a veces una se lo guarda o lo conversas solo con un círculo muy pequeño”.

 

El 2018 fue un año histórico: el movimiento “Las Periodistas Paramos” tomó las calles junto con millones de compañeras el 8 de marzo. El camino por delante aún es largo.

Pero donde hay poder… hay resistencia ♀

Julieta Morales

Communications Assistant at YouCheck

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