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¿Qué es el STEM? La ciencia (también) es cosa de mujeres

Menos del 30% de las personas investigadoras en todo el mundo son mujeres, según datos de la Unesco. Por más increíble que parezca, solo 17 mujeres han ganado el Premio Nobel en disciplinas como la Física, Química o Medicina desde que Marie Cure lo obtuvo en 1903 ¿Y cuántos hombres lo consiguieron? 572.

Es por ello que promover el acceso de niñas al campo STEM del conocimiento es uno de los tantos reclamos internacionales de este 8 de marzo.

 

Pero, ¿qué es el STEM? 

Belén S. Seara -Licenciada en Ciencias Físicas- explica que el término proviene del inglés. Science, Technology, Engineering and Maths. Es decir, aquella educación que integra las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Además, se hace referencia a STEAM (con A de Arts) cuando incluye también alguna especialidad artística.

Mujeres científicas, ingenieras, programadoras. El sistema patriarcal de nuestras sociedades se ha encargado de invisibilizar a estas referentes. Los estereotipos de género intervienen en la construcción de qué se espera socialmente de hombres y mujeres. Estos roles -que reproducen la opresión a partir de la división sexual– los incorporamos ya desde la primera infancia. 

 

¿Y qué pasa en España?

La brecha de género en los sectores de la ingeniería, matemáticas, ciencia y tecnología es una realidad. Henar Rebollo Vega, Program Manager de ASTI Talent & Tech Foundation remarca que “no podemos permitirnos prescindir del 50 por ciento del talento en la Industria 4.0. Son los equipos mixtos, con presencia de hombres y mujeres, los que generan mayor aportación de valor en las compañías de base tecnológica y los que tienen ideas más innovadoras. Y es que la diversidad del talento es un factor clave para afrontar con éxito el desafío de la cuarta revolución industrial. No obstante, solo el 26 por ciento de las mujeres en España optan por este camino”.

 

Educar a las niñas en STEM

En muchos países, una de las principales preocupaciones no es solo el limitado número de niñas que van a la escuela sino las limitadas opciones para las que asisten a ella. La educación no está garantizada universalmente y la tecnología ocupa un rol estratégico: cuenta con el potencial para que niñas y mujeres se empoderen -así también como otros sectores cuyos derechos humanos han sido vulnerados históricamente. En un mundo global, cambiante e interconectado, desarrollar competencias en sintonía con el pensamiento científico-tecnológico resulta una necesidad de carácter urgente. 

La Dra. Marta Baena Muñoz de la Universidad de Girona sostiene que “fomentar el interés de niñas hacía las disciplinas STEM no es solo una cuestión de mejora del grupo y de sus resultados, sino que es un garante de igualdad de oportunidades. El progreso de la sociedad y de su entorno está claramente marcado por los avances tecnológicos. [email protected] que queden apartados de la tecnología estarán en una posición de desventaja”.

En los primeros años de escolarización casi no hay diferencias respecto de la relación de chicas y chicos con las disciplinas STEM. Sin embargo, mientras van creciendo, las niñas comienzan a perder paulatinamente la confianza con respecto a su capacidad de desempeño en este sector. Y el entorno social más inmediato, como las familias, profesores y profesoras, termina siendo el círculo social de contención e influencia por excelencia.

Las brechas de género se acentúan aún más durante la educación superior. Las jóvenes representan tan solo el 35% de estudiantes con matrículas en STEM en el mundo, de acuerdo con la Unesco. Los roles de género que dividen binariamente a nuestras sociedades patriarcales atribuyen a las mujeres las tareas vinculadas al cuidado y al de la expresión de emociones, mientras que a los hombres les coloca en el universo de la asertividad, el ejercicio del poder y la aparición en la esfera pública.

 

Más mujeres en cargos de poder

Las empresas tecnológicas pueden generar -consciente o incoscientemente- entornos en los cuales se acentúen y perpetúen estos estereotipos. Si las niñas y mujeres se ven imposibilitadas a desarrollar un sentimiento de interés y de pertenencia en estos espacios es poco probable que  participen activamente. Esta vulneración impacta directamente en la escasa representación. Existe un imaginario colectivo de que a las mujeres no les va tan bien en las áreas STEM como a los hombres, por lo que estos entornos de conocimiento terminan siendo aún más masculinizados y monopolizados.

Marta Baena Muñoz destaca la importancia de que “el género femenino incorpora valores diferentes a los que tradicionalmente han marcado cualquier hito de progreso. La incorporación de las mujeres, y por tanto de sus valores, permite incorporar el bienestar de la comunidad como uno de los objetivos a conseguir, posicionando este bienestar al mismo nivel de prioridad que el beneficio económico (dinero y competencia). En este sentido, la presencia femenina en los altos cargos de dirección y en equipos de trabajo produce una mejora en los resultados a largo plazo de las empresas”.

 

Las STEM Talent Girls

Si bien la participación de niñas y mujeres en las llamadas disciplinas STEM se ha convertido poco a poco en una de las grandes preocupaciones de muchos gobiernos, son las profesionales de los propios grupos tecnológicos quienes incluyen la perspectiva de género en sus acciones.

Henar Rebollo Vega nos explica que en ASTI son muy conscientes de esta necesidad. “Y, por tanto, dentro del programa Talento 4.0, creamos ‘Stem Talent Girl’ que busca fomentar las vocaciones STEM entre las mujeres. Tenemos que cambiar esa tendencia y hacer que las estudiantes de 13 y 14 años tengan unos referentes que les inviten a decantarse por las ramas STEM”.

Si las mujeres no estamos en aquellos espacios, mucho menos ocupamos roles directivos y de liderazgos. “Es uno de los grandes desafíos de la Industria 4.0. Y, para lograr este reto, es imprescindible la colaboración público-privada. En ASTI TechGroup somos conscientes de la necesidad de un nuevo talento y, por ello, creamos ASTI Talent & Technology Foundation, con la misión de abrazar en clave de oportunidad los desafíos sociales de la transformación digital y gestionar desde un modelo colaborativo programas de alto impacto social para el desarrollo del talento”, concluye Henar Rebollo Vega.

Para la Dra. Marta Baena Muñoz “el fomento hacia estas disciplinas debe ir acompañado de un  proceso de reeducación de la sociedad para poder eliminar estereotipos y sesgos que actualmente existen. Una mujer está tan capacitada como un hombre para ejercer en las disciplinas STEM, el problema es que la sociedad ve más “normal” a un hombre y “menos” femenina a una mujer por dedicarse a ellas”.

 

Mientras tanto, este 8 de marzo seguiremos reivindicando una vez más nuestra visibilidad dentro del campo de conocimiento de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática.

 

Julieta Morales

Communications Assistant at YouCheck

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